domingo, marzo 11, 2007

La Ratita Presumida

Había una vez. Una ratita muy presumida que estaba barriendo a la entrada de su casa. Cuando comenzaba a barrer el escalón cuando vio algo que brillaba en el camino.
-¡Una moneda de plata!
-¿Qué me compraré?
-¿Un pastel?. No que luego me pongo muy gorda.
-¿Un mp3?. No, que ya tengo mi radio y me ponen la mejor música.
-¡Ah!. Ya sé. Una cinta para ponermela en la puntita de la colita.
Y se la compró. Y estaba tan guapa con su cinta y tan contenta que empezaron a llegarle admiradores.
Pasó primero el señor Pato.
-Ratita, ratita ¡que bonita estás!
-Hago muy bién, porque tú no me lo das.-Ratita ,ratita.¿te quieres casar conmigo?
-¿Y qué harás por las noches?
-Cuac, Cuac, Cuac.
-No, no que me asustarás.
Pasó entonces el señor Perro
-Ratita, ratita ¡que bonita estás!
-Hago muy bién, porque tú no me lo das.-Ratita ,ratita.¿te quieres casar conmigo?
-¿Y qué harás por las noches?
-Guau, guau,guau
-No, no que me asustarás.
Paso el señor gallo.
-Ratita, ratita ¡que bonita estás!
-Hago muy bién, porque tú no me lo das.-Ratita ,ratita.¿te quieres casar conmigo?
-¿Y qué harás por las noches?
-Kikiriquí.
-No, no que me asustarás.
Paso el señor Gato
-Ratita, ratita ¡que bonita estás!
-Hago muy bién, porque tú no me lo das.-Ratita ,ratita.¿te quieres casar conmigo?
-¿Y qué harás por las noches?
-Miau,miau,miaaau
-No, no que me asustarás.
Entonces paso un ratoncito muy educado y muy arreglado
-Ratita, ratita ¡que bonita estás!
-Hago muy bién, porque tú no me lo das.-Ratita ,ratita.¿te quieres casar conmigo?
-¿Y qué harás por las noches?
-Dormir y callar
-Pues contigo me he de casar.
Y tras un tiempo de noviazgo, se casaron y fueron muy muy felices y comieron mucho queso.
De la ratita presumida, poco puedo contar. Andersen la publicó. Hay muchas versiones, yo os cuento la mía. Este cuento es especial para niños que no quieren dormisrse. Se le pueden añadir tantos animales como se quiera y si se imitan las voces de estos puede resultar muy divertido.